Irán.- Ali Abdollahi, comandante del Cuartel General Central de Khatam al-Anbiya en Irán, amenazó este sábado con que, por cada iraní muerto durante la guerra en Medio Oriente, moriría un militar estadounidense, proporción que describió como una nueva “ecuación” en el campo de batalla.
“Ahora consideramos una ecuación definitiva y declarada en el campo de batalla que, por cada orgulloso ciudadano iraní martirizado, una fuerza estadounidense será enviada al infierno”, afirmó el general de división en un mensaje publicado por la agencia estatal de noticias IRNA.
Abdollahi también amenazó con enviar “al infierno” a los militares del Comando Central de Estados Unidos, CENTCOM, que operan en la región y participan en el bloqueo contra los puertos iraníes, debido al cierre de facto del estrecho de Ormuz por parte de Teherán.
“Les hemos preparado billetes de ida gratis al infierno”, advirtió.
Durante la noche del viernes y la madrugada del sábado, el CENTCOM no informó sobre una nueva ola de ataques contra territorio iraní, luego de 13 noches consecutivas de bombardeos contra infraestructura militar.
Las declaraciones del alto comandante iraní se produjeron después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara que Irán mantiene conversaciones con Washington. El mandatario aseguró que está dispuesto a escuchar propuestas, aunque subrayó que no permitirá que Teherán desarrolle un arma nuclear bajo ningún concepto.
“Están hablando con nosotros ahora mismo; les encantaría llegar a un acuerdo. No creo que estén preparados. No creo que sea el momento todavía, pero estoy dispuesto a escuchar, aunque no pueden tener un arma nuclear”, declaró Trump durante su intervención en la cena anual de corresponsales en Washington.
El mandatario afirmó que las acciones militares estadounidenses han debilitado considerablemente a las fuerzas iraníes.
“Hemos golpeado muy duro a Irán allí”, indicó.
Trump aseguró que la Armada iraní “ha desaparecido” y que su fuerza aérea también ha sido severamente afectada. Además, señaló que las fuerzas iraníes ya no cuentan con 250 aviones y que 159 barcos estarían “en el fondo del mar”.
“No tienen radar, les quedan muy pocos drones, a pesar de lo que se ve de vez en cuando; van a instalar algunas cosas, pero no les queda mucho”, añadió el presidente.
Trump insistió en que Estados Unidos no permitirá que Irán desarrolle un arma nuclear y advirtió sobre las consecuencias que tendría para la región.
“Se trata de que no les permitiremos tener un arma nuclear”, afirmó.
“La usarían. La usarían si la tuvieran”, advirtió.
El viernes, el mandatario negó haber tomado una decisión sobre el lanzamiento de ataques a gran escala contra Irán, aunque reconoció que Teherán muestra señales de mayor seriedad en las negociaciones con Washington.
“No, no lo he hecho”, respondió ante periodistas en el Despacho Oval cuando fue consultado sobre una posible acción militar.
La declaración se produjo después de que The New York Times informara que Trump se reunió con sus asesores para analizar una operación militar de gran magnitud. También surgió tras reportes de Axios según los cuales el presidente consideraba la posibilidad de ejecutar un “ataque masivo” contra el país persa.
Ante esas versiones, Trump expuso las alternativas evaluadas por su administración.
“Hay una salida militar en la que simplemente seguimos como estamos, e incluso podemos darle una dosis más fuerte, eliminando todo lo que tienen. O hay una estrategia más inteligente, y esa es hacer un acuerdo”, manifestó.
El presidente consideró que Irán desea negociar, aunque todavía no estaría dispuesto a admitirlo públicamente.
“A veces no quieren decir que quieren hacer un trato. Quieren ser los duros, pero sí quieren hacer un trato”, sostuvo.
En paralelo, los rebeldes hutíes de Yemen reivindicaron este sábado ataques con misiles contra Jizan, en el sur de Arabia Saudita, y Yanbu, en el oeste del país, luego de prometer represalias por los recientes ataques saudíes.
El incidente ocurrió después de la ofensiva de Riad contra objetivos militares hutíes el viernes, acción que siguió al anuncio del grupo yemení de un bloqueo marítimo contra Arabia Saudita y de ataques contra embarcaciones en el mar Rojo.
La milicia respaldada por Irán calificó la respuesta saudí como una “escalada peligrosa” y advirtió que “no quedará impune”.
El medio Ansarollah, vinculado con los rebeldes, informó a través de Telegram que se registraron incendios en Jizan después de un “ataque con misiles yemeníes”.
La Defensa Civil saudí emitió alertas de “peligro potencial” para los residentes de Jizan y Yanbu, que fueron levantadas minutos después.
“Los ataques del enemigo saudí contra instalaciones civiles en Hodeida y la isla de Kamaran constituyen una peligrosa escalada”, señaló el medio.
FUENTE: N DIGITAL