CIUDAD DEL VATICANO. — El papa León XIV exhortó este miércoles a prestar atención de manera “urgente” a la salud mental, especialmente a la de los jóvenes, al advertir que “las heridas invisibles de la psique no son menos graves que las visibles”.
El pontífice hizo esta reflexión durante su discurso ante los participantes de la conferencia “¿Quién es mi prójimo hoy?”, promovida por las conferencias episcopales europeas y la Organización Mundial de la Salud (OMS). En su intervención, también alertó sobre el creciente aumento de las desigualdades en el acceso a la atención sanitaria a nivel global.
“Cada vez menos personas tienen acceso a los servicios disponibles”, lamentó el papa, quien subrayó que “la salud no puede ser un lujo para unos pocos, sino una condición esencial para la paz social”.
Acceso desigual a la salud, una amenaza social
León XIV destacó que la cobertura sanitaria universal no debe verse únicamente como un objetivo técnico, sino como un compromiso ético fundamental. “Es, ante todo, un imperativo moral para las sociedades que aspiran a ser justas”, afirmó.
En ese sentido, insistió en que los sistemas de salud deben priorizar a los sectores más vulnerables. Advirtió que la falta de acceso a servicios médicos dignos no solo vulnera derechos humanos, sino que también puede convertirse en un detonante de conflictos sociales.
Salud mental juvenil en el centro del debate
El pontífice puso especial énfasis en la salud mental de los jóvenes, un tema cada vez más relevante en la agenda global. Señaló que los trastornos psicológicos, muchas veces invisibles, tienen consecuencias profundas tanto a nivel individual como colectivo.
Este llamado se enmarca en un contexto internacional donde aumentan los casos de ansiedad, depresión y otros padecimientos mentales, especialmente entre adolescentes y jóvenes adultos, lo que refuerza la urgencia de políticas públicas integrales.
El papel de la Iglesia y la cooperación internacional
Asimismo, León XIV resaltó el rol de la Iglesia Católica en la promoción del bienestar humano. Indicó que su labor no se limita a la asistencia o la educación, sino que también busca impulsar la fraternidad universal y la dignidad de las personas.
Finalmente, hizo un llamado a la colaboración entre instituciones religiosas y organismos internacionales para enfrentar las desigualdades en el sector salud. “Las Iglesias, en Europa y en todo el mundo, pueden prestar un servicio decisivo en favor de las poblaciones más vulnerables”, concluyó.
FUENTE: EL NUEVO DIARIO






