El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes la suspensión temporal por cinco días de los ataques contra la infraestructura energética de Irán. La decisión marca un giro inesperado en un conflicto que ya suma varias semanas de escalada.
La medida busca dar espacio a la diplomacia en medio de una creciente presión internacional. Sin embargo, el propio mandatario dejó claro que se trata de una pausa estratégica y no de un alto el fuego definitivo.
Motivo de la decisión
Según explicó Trump, la suspensión responde a “conversaciones muy positivas y productivas” con representantes iraníes. El objetivo es explorar una salida negociada que evite una escalada mayor en Oriente Medio.
El presidente también confirmó que ordenó al Departamento de Defensa detener cualquier operación inmediata. No obstante, advirtió que la medida es condicional: si no hay avances concretos, los ataques podrían reanudarse al finalizar el plazo de cinco días.
Riesgo de escalada energética global
Expertos en geopolítica energética advierten que atacar infraestructuras en Irán podría generar un impacto severo en el suministro mundial de petróleo y gas. Este país es clave en el equilibrio energético global.
Además, el posible cierre o afectación del estrecho de Ormuz —por donde pasa cerca del 20% del petróleo mundial— elevaría los precios internacionales y afectaría directamente a economías dependientes de importaciones, como las del Caribe.
FUENTE: EL NUEVO DIARIO






