La carrera en la NBA de Al Horford se asemeja a una saga novelística de esas que nadie se atreve a sentenciar; por más emocionante y épica que sea la edición más reciente, siempre parece quedar tinta para un capítulo más.
A punto de cumplir 40 años, el centro dominicano demostró el miércoles en Los Ángeles que su veteranía no es un peso, sino un arma estratégica sin fecha de caducidad. En los últimos cinco minutos de un duelo asfixiante, Horford castigó desde la periferia con tres triples quirúrgicos que silenciaron a los Clippers y sirvieron de soporte para un Stephen Curry enchufado, sellando un triunfo 126-121 en el torneo play-in.
Con esta victoria, Golden State obtuvo el derecho de disputar este viernes en Phoenix (10:00 pm, Amazon Prime), ante los Suns, el último pasaje disponible a la postemporada.
Para el orgullo de Puerto Plata, hay mucho más que un simple avance en juego. Si los Guerreros logran descarrilar al quinteto de Arizona, Horford sellará su asistencia número 17 a los playoffs en 19 temporadas. Es una constancia asombrosa para un trotamundos respetado que ha dejado huella en Atlanta, Boston, Filadelfia y Oklahoma City antes de encontrar este rol de mentor y ejecutor en la Bahía.
El destino, siempre caprichoso, podría colocarlo frente a frente contra uno de sus antiguos empleadores. De ganar el viernes, Horford y los Warriors chocarán en una serie de primera ronda contra el actual campeón y primer sembrado, Oklahoma City Thunder.
A las puertas de los 200 partidos
Sería en esa instancia donde la historia llamaría a su puerta de forma definitiva: el dominicano acumula 197 partidos de postemporada. Disputar apenas tres encuentros más lo elevaría al olimpo de la longevidad, convirtiéndose en el undécimo jugador en la historia de la liga que alcanza el umbral de los 200 choques en playoffs, uniéndose a leyendas como Tim Duncan y Kareem Abdul-Jabbar.
- Pero los hitos no terminan en la participación. El "Abuelo", como le apodan cariñosamente en el vestuario, sigue escalando peldaños en los registros estadísticos de todos los tiempos.
Con 1,561 rebotes capturados en postemporada, Horford tiene a tiro de piedra a figuras icónicas del baloncesto mundial. En una serie larga ante el Thunder, es casi un hecho que superará los 1,582 rebotes de Charles Barkley y los 1,583 de Scottie Pippen, consolidándose como uno de los mejores obreros de la zona pintada que ha visto el juego.
En Phoenix, Al no solo buscará una victoria; buscará seguir escribiendo la que ya es, por derecho propio, la carrera más ilustre de un hispano en la NBA.
FUENTE: DIARIO LIBRE






